La Supercopa femenina, conjuntamente con la masculina, era la competición que iniciaba la temporada, a semejanza de los deportes mayoritarios, y como viene siendo habitual en este, desde hace siete años. Para esta edición se producía en el primer fin de semana de septiembre.
Repitiendo el formato de temporadas anteriores, la federación convocaba para el evento a los cuatro mejores equipos de la temporada 25/26, entre campeonas y subcampeonas de liga y copa con el club organizador como uno de los contendientes.
En esta octava edición se celebraban las dos competiciones en la misma localidad, San Juan de Mozarrifar, sede del club organizador HL Zaragoza All Stars, en el Centro Deportivo Municipal, disputándose las cuatro semifinales el sábado por la tarde y las dos finales, el domingo por la mañana, comenzando con la competición masculina en esta ocasión, en su alternancia por temporadas.
En la competición femenina la Supercopa de España, según las Bases de Competición, la disputaban las Campeonas de Liga como Eq 1: CPLV Panteras; las Campeonas de la Copa de SM la Reina como Eq 2: Skulls Almassera; las subcampeonas de Liga serían el Eq 3, HC Rubí Cent Patins y el Eq 4 el club organizador y en su defecto el siguiente clasificado en la liga, Tres Cantos PC. Quedando emparejadas primeras con cuartas y segundas con terceras: Panteras se enfrentaba a Tres Cantos y Skulls, a Rubí.
También, como en la masculina, con novedades técnicas y normativas, la supercopa se convertía en un interesante y provechoso ensayo de cara al inmediato comienzo de Liga dos fines de semana después.
Empezaba la competición el sábado 5 por la tarde, tras la competencia masculina, con las
Semifinales.
Y en la primera se enfrentaban pucelanas y tricantinas
CPLV 3 Tres Cantos 0, con el pronostico muy definido hacia las vallisoletanas. Por palmarés y resultados anteriores, las apuestas se inclinan a Panteras, pues había que remontarse a enero de 2024, cuando en liga se imponía kamikazes por ultima vez a panteras (3-2 en Tres Cantos). Desde entonces acumulaban cinco derrotas consecutivas y no parecía que hubieran cambiado mucho las cosas durante el verano. Con esas premisas y teniendo en mente la nueva normativa, los dos conjuntos encaraban el duelo con cautela y dominio pucelano que no tardaba en dar fruto obteniendo la primera sanción rival. Bien defendida, kamikazes resolvía el primer envite pero no podía evitar que unas Panteras superiores, ligaran pronto una contra bien resuelta para adelantarse (1-0) min 14. Tocadas las tricantinas anímicamente por la acción, Panteras aprovechaba la situación para volver a golpear enseguida con una buena combinación y sentar las bases de lo que prometía ser una sencilla victoria (2-0) min 12. A partir de entonces la especulación se hacía dueña del partido y con un tiempo muerto por equipo se llegaba al descanso con ese luminoso y unos porcentajes de tiros recibidos de (0/5 y 2/8) respectivamente.
Para la segunda mitad, salían las tricantinas con el dilema de arriesgar en busca de la remontada, con posibilidad de goleada en contra, o especular y guardar la ropa esperando una jugada milagrosa que las volviera a meter en el partido. En esa tesitura, Panteras, con el resultado a favor, arriesgaba lo mínimo, y avanzando la parte como a cámara lenta y ya en el tramo final, llegaba el desenlace definitivo con una buena jugada pucelana que finalizaba en las mallas tricantinas para subir su tercero (3-0) min 6. Tres Cantos, aprovechaba la acción para pedir tiempo muerto y cambiar de portera, dando por bueno el resultado. Sin más incidencias el duelo finalizaba con ese luminoso y unos porcentajes de tiros recibidos de (0/11 y 3/15) respectivamente. Partido arbitrado por JS. Valera y J. Martín, que sancionaban con una única falta a Tres Cantos. Los goles de Panteras eran obra de J. Díez, S. Delgado y T. Vaidean y con la victoria Panteras accedía merecidamente a una nueva final.
Skulls 5 Rubí 2. Para la segunda semifinal, y visto lo visto en la primera, el resultado no parecía tan claro. Con victorias en copa y supercopa para Skulls, en liga se habían impuesto en los dos partidos de la fase regular las espartanas. Muy igualado por tanto y con muy buen ambiente en las gradas, salían las de Almassera con su típico juego a la contra, dejando dominar a las espartanas, que comenzaban con la portera más joven. Teniendo en cuenta que el equipo que anotara primero tendría mucho ganado, los dos equipos se tomaban el choque con el máximo respeto. No obstante con los nervios rondando, llegaba la primera sanción, que le correspondía a Skulls. Aguantando la novedosa inferioridad de 90” sin contratiempo, sería nada más recuperar a la sancionada, que como ”juanpalomo, yo me lo guiso, yo me lo como”, las de Almassera inauguraban el marcador (1-0) min 12, ante la sorpresa rubinesa. La acción anterior precipitaba los acontecimientos y empezaron a caer las sanciones.
La siguiente espartana, sin consecuencias, la siguiente de Skulls, y a pesar de su tiempo muerto preparatorio, derivaba en el empate catalán en superioridad (1-1s) min 10. Se tomaban entonces un respiro los dos conjuntos y no sería hasta el tramo final, cuando se volvía a mover el marcador, gracias a una nueva falta, otra vez valenciana, con el resultado de adelantar a la espartanas (1-2s) min 5. Poco tardaba Rubí en cometer la suya y la réplica de las calaveras no se hacía esperar (2s-2) min 3. En ese toma y daca, el turno de falta era ahora de Almassera y, a medía ejecución llegaba la bocina del descanso, con esa igualada en el luminoso y 47” pendientes de superioridad espartana. Hasta entonces los porcentajes de tiro eran de 2/14 y 2/7, respectivamente.
Para la segunda mitad, las espartanas cambiaban de portera y sin sacar provecho del resto de superioridad, encaraban la parte con más cautela. Enseguida tenían una nueva oportunidad (5ª falta de Skulls), pero bien defendida, el luminoso no se movía; entre otras cosas por la coincidente sanción rubinesa, que tampoco amortizaban las de Almassera para variar el marcador. De tal manera que algo más especulativo el partido, atravesaba su ecuador para entrar en su desenlace con una acción que sería definitiva: una doble sanción espartana con 25” de diferencia entre ambas y que significaban dos goles valencianos seguidos (3ss-2) min 6 y (4s-2) min 5, con menos de 5’ de juego por delante. Un último tiempo muerto espartano intentaba remediar lo irremediable y a pesar de arriesgar Cent Patins jugando sin portera, no conseguía anotar, encajando en vambio un postrer gol a puerta vacía para un definitivo (5-2) sobre la bocina del final. De esta manera Skulls conseguía la victoria y meterse en una nueva final. Partido arbitrado por las colegiadas A. Santiño y S. Velasco que sancionaron con cinco faltas a cada equipo, siendo los porcentajes de tiros recibidos de 2/28 y 4/20, respectivamente. Los goles de Skulls los marcaban C. Moya (2), A. Huerta (2) y O. Monjas mientras que los goles de Rubí eran obra de J. Pareja y M. Vilaró.
Para el domingo 6, y tras la final masculina, quedaba el desenlace de la competición femenina con la
Final. CPLV 2 Skulls 2b. La final femenina no desentonaba en nada con la anterior masculina, resultando todavía más emocionante. Las vigentes campeonas de liga, Panteras, se enfrentaban a las subcampeonas, en un nuevo duelo para estrenar la 26/27, tras eliminar en semis a Tres Cantos con suficiencia. Más les costaba a las Skulls, desembarazarse de las Espartanas. Y lo conseguían solo en el tramo final. Con gran ambiente en las gradas y como es habitual en estos partidos, muchos nervios, este nuevo partido, tan igualado o más, en cuanto a juego, que la semifinal, se iba a definir por pequeños detalles y las de Almassera lo afrontaban con cautela. Como las Panteras tampoco tenían mayor urgencia, el duelo comenzaba especulativo y con pocas ocasiones en ambas areas el luminoso no se movía hasta el ecuador de la parte, cuando una buena contra de Skulls subía su primero al marcador (0-1) min 10 y provocaba el primer tiempo muerto pucelano para desarrollar una estrategia de remontada. Panteras incrementaba su acoso y enseguida llegaba la primera sanción valenciana.
Y en superioridad, la primera acción necesaria de revisar con el VAR y que las colegidas terminaban sancionando como tiro de penalti y que, como presagio, Panteras erraba. La acción daba alas a Skulls, pero no desanimaba el acoso pucelano, que encontraba respuesta en el marcador minutos más tarde en otra contra, esta vez pucelana, sellada con un gran disparo (1-1) min 4. Con ese tanteador se llegaba a la media parte a pesar de disponer Skulls de un minuto de superioridad por una última sanción rival. Sin porcentajes de tiro en las tablets arbitrales a su finalización, arreglaban el desajuste para la segunda mitad.
Una segunda mitad que comenzaba con Panteras en inferioridad durante 34” y en los que Skulls no lograba ventaja. Desatadas las hostilidades, enseguida la nueva falta ahora era de Skulls, y un minuto más tarde de Panteras. Sin variación en el luminoso, los dos equipos se calmaban entonces un tanto para tomar resuello pero antes del ecuador de la parte llegaba una nueva sanción pucelana, de la que ahora sí, las de Almassera sacaban provecho (1-2s) min 10. Con la patata caliente en el bando pucelano, Skulls se dedicaba entonces a defender, sin excesos y que corriera el crono. A tres del final, un tiempo muerto valenciano servía para recuperar fuelle y preparar la estrategia final, mientras Panteras recurría a todo su arsenal. Con mucha intensidad en la últimas acciones, una pucelana era sancionada y dejaba a CPLV en inferioridad 90” a 2:11 del final. Aunque Skulls no sacaba rédito de la ventaja, sí conseguía ganar tiempo dejando a Panteras contra las cuerdas. Pero en los 41” restantes, ya con cuatro en pista y arriesgando a jugar sin portera CPLV conseguía lo imposible y empataba a 7” del final (2-2) para forzar la prorroga. En ese momento los porcentajes de tiro eran de 2/14 y 2/25, respectivamente. En los siguientes 10’ de prolongación, las varias ocasiones de anotar no fructificaban y con unos nuevos porcentajes de 2/16 y 2/29, respectivamente, el partido se tendría que decidir en los penaltis que decidían el titulo para Skulls, tras una primera tanda igualada que iniciaba Skulls y donde ambos conjuntos anotaban dos de sus tres disparos. En la segunda tanda fallaba Panteras y Skulls no perdonaba en su turno, anotando O. Monjas su segundo y definitivo. Arbitraje a cargo de S. Velasco y A. Santiño que sancionaban con 4 faltas a CPLV y con 2 a Skulls.
Los goles pucelanos eran obra de las hermanas De la Cruz mientras que los de Skulls los marcaban S. Tobes y A. Alfonso. Los penaltis pucelanos los acertaban E. Díez y A. Sierra y los de Skulls, C. Moya y O. Monjas (2).
Skulls conseguía merecidamente su segundo trofeo de Supercopa, repitiendo título
Buena organización a cargo del Zaragoza All Stars, con gradas llenas y buena acogida, pero mala edición/realización televisiva, echando en falta los habituales comentarios de otras retransmisiones y que desdicen un tanto al deporte y dejan en evidencia a una federación a la que el hockey línea se la trae floja y por supuesto sin la presencia de su máximo representante institucional







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