En cuanto a la categoría élite masculina y tras un caluroso verano de pocas novedades, la principal era la presencia por primera vez en su historia de los saguntinos Alas. Campeones de Liga Oro, su título les acreditaba al ascenso a Liga Élite, sustituyendo a los Caníbales de Las Rozas que descendían a Liga Oro después de 9 temporadas en Elite y a los que echaremos de menos.
Por segunda vez en la historia de la Liga, (tras la efímera presencia de Skulls en la 2022/23) dos conjuntos levantinos integraban la competición, acompañando a los dos canarios, los dos castellanos, el balear, el catalán, el madrileño y el vasco, completando de esta forma los diez equipos de la máxima categoría del hockey nacional.
Sin fichajes de relumbrón, en La Liga lo más reseñable era la baja de Baldwin en Molina, y el regreso de Tedd a Valladolid, con casi todos los intercambios, de carácter nacional y manteniendo la mayoría de clubes su base de la temporada anterior.
Con muchos cambios en la reglamentación y caras nuevas entre los colegiados, en una liga con claros candidatos a título y descenso, la primera jornada era una buena base de partida sobre la que elucubrar si no fuera porque ya empezaba coja, pues uno de los cinco partidos se aplazaba, desluciendo durante dos semanas la clasificación.
De los otros cuatro, los “a priori” favoritos cumplían los pronósticos (con abultadas goleadas locales), a las que sumar la de Bilbao, que junto a la sorpresa foránea de Mallorca, conformaban un inesperado panel de resultados con su correspondiente inusual clasificación.
Comenzando por Guanches
Guanches 16 Castellón 5. El primer duelo de la temporada para el equipo chicharrero, (quinta andadura en su retorno a la élite), era contra el equipo castellonense y después de tres estrenos como visitante ahora actuaba de local repitiendo el inicio de temporada de la 22/23, contra el mismo rival (5-5b). Unos gladiators con muchos ausencias, reforzado a última hora y que se presentaba en Las Galletas con los justos (seis jugadores de pista) y donde el relevo en su portería podría marcar su devenir en esta 26/27. Exactamente y al igual que Guanches, que también remplazaba arquero. Así, si el portero de Gladiators se iba a Mallorca, el de Mallorca venía a Tenerife, y el de Tenerife se iba a Sagunto, en un curioso intercambio de cromos, que terminaba con Alas imponiéndose a Espanya y Guanches a Castellón. Apuestas arriesgadas en ambos casos, Guanches además suplía la baja de Angel Andujar por el fichaje de Eric Mbeinjock, por lo que prácticamente repetían bloque. Al contrario que Gladiators, con muchas bajas, suplidas por canteranos y por los fichajes del taiwanés Yi-Cheng, el finlandés Aaltonen y el irlandés Morrison (aunque este no viajaba a Tenerife). Es decir, todo un subcampeón de liga, ya hecho, enfrentado a un equipo flirteando con el descenso toda la temporada anterior y todavía sin hacer en esta. El pronóstico era claro y más, con lo corto del banquillo castellonense.
Curiosamente la temporada pasada aquí, en el último partido de liga, Gladiators derrotaba a Guanches (4-6) para lograr la salvación, mientras que en Castellón, Guanches se imponía en noviembre (6-8). Así las cosas el partido comenzaba, en un Pabellón de las Galletas con calor, muy buen ambiente y muchas ganas de hockey, con dominio local y típico juego Gladiator presionando alto y esperando algún error o una contra milagrosa. Enfrente un Guanches a medio cocinar y con muchos errores; uno ellos, propiciaba el estreno en liga del recorte del tiempo de sanción menor, y que a Castellón le bastaba y le sobraba para ponerse por delante en medio de la incredulidad general y algún que otro mal recuerdo frente a los levantinos (0-1s) min 17. El mal comienzo también recordaba al de la Supercopa anterior frente a Rubí, y para superarlo, nada mejor que ponerse las pilas cuanto antes y empezar a carburar. Y, eso hacía Guanches con efecto inmediato llegando el empate enseguida de buena jugada (1-1) min 14, además la primera sanción castellonense, inmediata, propiciaba que Guanches se adelantara antes del ecuador de la parte (2s-1) min 13. Con el partido encarrilado, y sin urgencias, el juego guanche se calmaba un tanto hasta que en el tramo final otra buena jugada local terminaba en las redes levantinas ampliando la diferencia (3-1) min 7. Enseguida llegaba la jugada determinante del partido con una falta guanche; pues el especialista Castellón marraba la ocasión para colocarse a un gol y seguir en el partido y Guanches, tras un tiempo muerto para sentar ideas, añadía muy pronto el cuarto a su cuenta (4-1) min 4, también de gran acción. Y ahí se acabó el partido, pues Gladiators no dando el partido por perdido y apostando por anotar, en vez de cerrarse en defensa, dada la situación, de ahí al descanso (cuatro minutos) encajaba seis goles, adelantando una derrota anunciada. Se llegaba al descanso con un marcador de (10-1) y con unos significativos porcentajes de tiros recibidos de 1/19 y 10/37, respectivamente.
Con todo visto para sentencia, la aburrida segunda mitad ofrecía dos goles más, uno por bando (11-2d) min 18, antes de que llegado el ecuador de la parte los tinerfeños decidieran cambiar de portero. Después, con presencia canterana en las filas, y en el marcador guanche, el luminoso se desbordaba hasta el (16-5) definitivo, con unos aclarativos porcentajes de tiros recibidos de 5/29 y 16/57, respectivamente.
Partido, arbitrado por VM. Jiménez y P. Williams, que se estrenaba en Las Galletas como colegiado (tras haberlo hecho como arquero local muchos años atrás), y que sancionaron con cinco faltas a Guanches y con tres a Castellón.
Los goles locales los anotaban M. Loskot (6), P. Skoloud (4), R. Bouchman (3), M. Morales, T. Ribeiro y N. Morales, mientras que los goles castellonenses eran obra de C. Adell (3) e I. García (2).
La victoria servía a Guanches para encabezar momentáneamente la clasificación y a Castellón para asumir el farolillo rojo.
Mala retransmisión televisiva de inicio, que con el avance del partido se fue arreglando pero sin cronometraje y, el marcador luminoso sigue conduciendo por la izquierda.
Previamente, la competición había comenzado con el duelo
Espanya 3 Alas 5. Muy interesante el choque propuesto en Mallorca entre el equipo local Espanya y el recién ascendido Alas de Sagunto en un atractivo y inédito duelo. Para su primera temporada en Élite, Alas se había reforzado en la portería, manteniendo el bloque que le convertía en Campeón de Oro. Al contrario Espanya se presentaba cambiado con respecto a la temporada pasada, con importantes bajas y pocas altas, tirando de cantera como han hecho toda su vida, en una compensada mezcla de juventud y veteranía. En un Son Rapinya con buena entrada, el partido comenzaba con dominio alterno y presión alta saguntina por toda la pista, que se quebraba pronto con una gran acción individual por detrás de la portería valenciana en una arriesgada salida del portero, que acababa con el primer gol, balear, en el luminoso (1-0) min 21. El gol no afectaba mucho a los saguntinos pero estimulaba mucho a los mallorquines que intentaban sentenciar cuanto antes. En ese forcejeo llegaba la primera sanción del duelo, por parte valenciana. Espanya desperdiciaba la ocasión pero, ya contra cuatro, ligaba una buena jugada para subir su segundo al luminoso (2-0) min 17. Se relamían los locales de su buen comienzo pero los alados no le perdían la cara al partido ni parecían excesivamente preocupados. Con dominio local y claras ocasiones en las dos porterías la primera mitad entraba en su desenlace y sin ninguna prisa, un error defensivo le costaba a Espanya el primer y desafortunado gol en un disparo que se colaba rebotado (2-1) min 5. Este gol sí hacía daño a los locales que pasaban de tener cerca el tercero a llegar al descanso con la mínima renta pues hasta la bocina no se movía más el luminoso. Para entonces los porcentajes de tiro eran 1/12 y 2/10, que reflejaban el tipo de juego elaborado hasta entonces.
Para la segunda parte, salía Alas reforzado en su moral y dispuesto a remontar cuanto antes. Y aunque el dominio era local, sus peligrosas contras enseguida encontraban refrendo en el luminoso con otro afortunado gol de un fuerte disparo que se le colaba al portero balear y que servía para igualar la contienda (2-2) min 22. El partido había dado un repentino giro de 180º; nuevo minipartido y los insulares, muy acostumbrados a estas situaciones, se ponían rápidamente a la labor de deshacer el empate cuanto antes. Nada que ver el juego ahora, con la especulativa primera mitad, las grandes ocasiones locales no se reflejaban en el luminoso, el tiempo se iba consumiendo y afloraban los nervios. La primera gran oportunidad llegaba con una nueva sanción alada, por cinco en pista. Nuevamente desperdiciada, la siguiente falta era mallorquina y tampoco Alas la aprovechaba, Se había atravesado así el ecuador de la parte y el partido no tenía dueño, con continuas ocasiones. Sería a raíz de un saque neutral en el área saguntina y tras esperar para que el portero local en la otra parte secara su portería (según la nueva normativa), cuando una rápida acción individual de portería a portería sorprendía a los baleares (2-3) min 10 y Alas se adelantaba por primera vez. Escenario nuevo para los locales, en ese tira y afloja las ideas ya no estaban tan claras, el cansancio afloraba y los errores también. Terreno sembrado para el juego de los saguntinos, que más frescos y en una contra con tremendo disparo, aumentaban su renta a poco del final (2-4) min 4. De ahí hasta la bocina, en un quiero y no puedo balear, Alas sentenciaba con un gol más (2-5) min 2, que Espanya maquillaba en el último minuto con otro suyo (3-5), sin tiempo para más. A ese definitivo marcador le acompañaban unos respectivos porcentajes de tiros recibidos de 5/23 y de 3/33, respectivamente. Partido arbitrado por J. Fernández y E. Sin que sancionaron con una falta a Espanya y con dos a Alas. Los goles locales los anotaban LP. Bejarano, M. Jiménez y J. Jerez mientras que los visitantes eran obra de J. Escudero (3), D. Cerezo y R. Soto.
Los primeros tres puntos de élite para Alas se conseguían en Mallorca.
Metropolitano 9 Aranda 1. En Bilbao, estrenaba temporada Metro frente a uno de sus máximos rivales, por no decir el acérrimo, desde su conjunto ascenso a élite hace ya tres temporadas. No por ello enemigos, su vecindad les proporciona un mayor conocimiento del rival que traslada a la pista enconados duelos que se resuelven indistintamente para uno u otro bando. La temporada pasada derivaba en dos victorias erizas (1-2 en Bilbao y 7-2 en Aranda) y que Erizos terminara un punto por encima de Metropolitano en la clasificación final, alejados de los puestos de descenso. En esta, Metropolitano mantenía el bloque y reforzaba la portería, mientras Aranda perdía piezas importantes, incluida (temporalmente) la de su entrenador, dirigiendo a México en los próximos mundiales. En un Zorrotza con muy buen ambiente por la disputa anterior de la liga femenina (Metro 0 Lobas 1) la competición comenzaba con dominio local y presión alta burgalesa en un contexto de poco riesgo y máxima cautela. En ese ida y vuelta inicial, pronto los locales ligaban una buena jugada que significaba el primero para ellos de la 2026/27 (1-0) min 17. Con el gol se reactivaba Erizos, pero sin llegar a concretar en movimientos en el luminoso. Sería ya, atravesado el ecuador de la parte cuando se sancionaban las primeras faltas, de forma coincidente y Erizos aprovechaba para solicitar su primer tiempo muerto. Sin movimiento en el marcador, llegado el tramo final se retomaban las sanciones y con otra coincidente y una nueva local, sin variaciones en el marcador, el partido alcanzaba el descanso con esa mínima ventaja local y unos igualados porcentajes de tiro de 0/10 y 1/10, respectivamente.
La segunda arrancaba con todavía 29” de inferioridad local. Sin variación en el luminoso y con el mismo guión de juego, pronto Metro se fabricaba una buena combinación que daba lugar a aumentar su renta (2-0) min 19, provocando el aumento de nerviosismo en los locales. Eso significaba errores y nuevas sanciones que el equipo vasco utilizaba a su antojo (3s-0) min 16 y (4s-0) min 12, para escaparse en el marcador. Y aunque el equipo arandino replicaba al instante para anotar su primero (4-1) min 11, era flor de un día porque Metro tenía el partido bien amarrado (5-1) min 9. Momento de reflexión arandina y recambio en su portería. No servía de mucho y el mal día burgalés y las buenas manos bilbaínas añadían cuatro goles más hasta el bocinazo final. Al (9-1) definitivo, le acompañaban unos porcentajes finales de tiros recibidos de 1/21 para Metropolitano y 9/34 para Aranda. Partido arbitrado por D. Jauregui y J. Zarrabeitia que sancionaban con tres faltas a ambos equipos, anotando los goles locales E. Darkistade (2), A. Legorburu (2), I. García, P. Albizu, J. Lodeiro, I. Aranzamendi y A. López.
Con anterioridad, y simultáneamente al partido de Guanches, se había disputado el partido más atractivo de la jornada
Molina 10 - CPLV 0. Asumiendo términos futboleros si el partido de Molina contra Guanches se considera “el derbi”, este, contra el equipo pucelano se debe considerar “el clásico”. Sin llevar la cuenta de cuantas veces se habrán enfrentado, es seguro, que CPLV habrá sido el equipo que más veces haya derrotado a Molina en su historia y seguro que el que más veces haya estado a punto de hacerlo. En estos últimos años, con diferentes políticas organizativas, y con el fiel de la balanza de victorias inclinado claramente hacía los isleños, esta no parecía una ocasión muy buena para variar la tendencia. Molina perdía dos bazas muy importantes en su plantilla, pero las sustituía por otras no menores (una de ellas del directo rival), manteniendo el bloque. Enfrente el equipo pucelano también lo hacía, y con el retorno de su arquero canadiense bajo los palos y al mando de la nave, el bloque apenas variaba con respecto a la 25/26. Así se presentaba muy interesante el partido ante media entrada en las gradas con los amarillos nuevamente ejerciendo de campeones. Los pucelanos, con muchas ganas salían con excesiva energía y su primera sanción era respondida con el primer tanto de los locales en superioridad de forma diferida (1d-1) min 20. No influía el tanto en el animo de los pucelanos, y que en su afán de igualar cuanto antes, volvían a ser sancionados, con Molina de igual manera resolviendo al momento (2d-0) min 19. Con esa renta, ya no había tanta prisa local y Molina ralentizaba su juego. CPLV por su parte, tampoco arriesgaba en exceso y pensaba más sus jugadas. De cualquier forma, sobre el ecuador de la parte los isleños ligaban una buena contra para colocar un (3-0) min 13, que provocaba un tiempo muerto pucelano. De poco servía, pues nada más reiniciarse el juego los canarios aumentaban su renta de forma individual (4-0) min 12. Con tanto margen llegaban las primeras sanciones locales, y a diferencia de las pucelanas, CPLV no aprovechaba ninguna de las dos, síntoma evidente de que hoy no era su día. Además y para colmo de males peninsulares, Molina sentenciaba a segundos de la bocina con otra acción individual. El (5-0) al descanso con unos dispares porcentajes de tiro de 0/16 y 5/15, dejaba el duelo para la segunda mitad muy encaminado para los amarillos.
Para la segunda, CPLV cambiaba de portero, pero no de actitud y una nueva sanción se sumaba a su casillero. Bien aprovechada por los insulares la renta aumentaba a set en blanco (6s-0) min 22. Entonces, con casi todo el pescado vendido, salían a superficie pequeñas rencillas de familia, conversaciones sin terminar y viejos recuerdos, con el resultado de sanciones coincidentes, sin coincidir y con movimiento solo en los banquillos de penalización. Entraba de esta manera el duelo en su tramo final, cuando un error defensivo mesetario proporcionaba el séptimo (7-0) min 7, una buena jugada el inmediato octavo, un noveno llegaba en superioridad y la decena antes de la bocina, también de buena factura, configurando un excesivo marcador impropio de los duelos entre estos dos campeones. Al (10-0) le acompañaban unos significativos porcentajes finales de tiros de 0/32 y 10/33, respectivamente fiel reflejo del acierto de unos y los errores de los otros. Eso si, entretenido partido que arbitraban JS. Varela y G. Arrieta que sancionaban con 6 faltas+10’ a Molina y con 5 faltas+4’ a CPLV. El festival de goles lo amenizaban los locales K. Mooney (3), A. Pérez (2), M. Díez, A. Shivonen, G. Gracia, G. Rodríguez y J. Andrysek.
Excesivo castigo pucelano para comenzar la temporada.
Para terminar la jornada quedaría por disputar el
Tres Cantos - Rubí, y que repitiendo como primer enfrentamiento de la temporada anterior, pero esta vez en Tres Cantos, el partido se aplazaba al próximo sábado 3 de octubre.
Comienzan liderando la clasificación los cuatro clubes ganadores de sus primeros enfrentamientos, Guanches, Molina, Metropolitano y Alas, con tres puntos; y por debajo, los cuatro perdedores más los dos que no se han enfrentado.
Pronto para sacar conclusiones y con mucha liga por delante, esperemos a completar la jornada para hacerlo.
Las clasificaciones individuales comienzan encabezadas por los mismos que las finalizaban la temporada anterior. Nada nuevo bajo el sol, Canarian Power
Goles: Con seis dianas M. Loskot (GUA)
Asistencias: J. Andrysek (MOL) con cuatro.
Portero: J. Tordera (MOL) con 100 % de efectividad (0/32 tiros).
La prometedora segunda jornada, disputa todos su partidos el próximo sábado 26 de septiembre, ofreciendo los siguientes emparejamientos: Valladolid - Metropolitano, Castellón - Espanya, Aranda - Guanches, Alas - Tres Cantos y Rubí - Molina.




























