Dos semanas después de los últimos enfrentamientos de las semifinales de los playoffs, los vencedores de aquella cita se citaban para dirimir el Campeón de la Liga masculina 25/26, y por primera vez en la historia con dos equipos de una misma comunidad en la pugna. Curiosamente, los dos isleños y para los anales, los dos canarios.
Recordando que de los cuatro candidatos a título, terceros y cuartos de la fase regular, Rubí y Espanya respectivamente, se quedaban fuera de la final, eliminados en tan solo dos enfrentamientos por segundos, Guanches y primeros, Molina, estos últimos se medían ahora en una inédita final por el título liguero. Enfrentados dos veces esta temporada, en la dos cedía Guanches, en Arona (4-5) y en Las Palmas (11-5).
Si aumentamos el rango al total de enfrentamientos, nunca guanches (en esta nueva época) ha logrado vencer a los amarillos en estas cuatro temporadas. Tan solo rascaba un empate en la primera, en Arona (6-6b).
Con más diferencias que nunca entre los finalistas, Molina terminaba primero la fase regular a tope de puntuación, con 54 puntos de 18 partidos ganados y quince más que su rival Guanches, con 39, de 12 ganados, dos empates y cuatro derrotas, con lo cual el pronóstico era bastante claro a favor de los canariones.
La final, también a tres partidos, y disputando como siempre el primero de ellos en casa del peor clasificado, comenzaba en Las Galletas, para continuar la semana siguiente en Las Palmas, con doble partido si fuera necesario en caso de empate.
Repetía final Molina por quinta ocasión consecutiva para acceder a su sexto título, variando el duelo de rival, accediendo por vez primera el conjunto chicharrero a una final.
Guanches 1 Molina 7. Y el partido que debía convertirse en la joya de la corona guanche, no empezaba con buen pie. A los iniciales problemas en la recepción televisiva, que luego se solucionaron, se sumaba que en esta ocasión ni había crono en pantalla, ni repeticiones de jugadas, como es lo habitual. Además no se esperaba por la llegada de las autoridades (Concejal de Deportes del consistorio aronero y Consejera de Deportes del cabildo tinerfeño) que hacían su entrada bien entrado el partido en acción. Lo que no fallaba era la animada grada que recibía entre vítores al equipo aronero, como segundo clasificado de la fase regular y al todopoderoso Molina Sport imbatido en esta competición desde hacía dos temporadas y primero de la fase regular con mucha solvencia, en un Pabellón de Las Galletas a reventar especialmente motivado para la ocasión en apoyo de los suyos y en el primero de los compromisos de la puja final por el título. Sin novedades en las plantillas salían los dos equipos con un ritmo de juego muy alto y con claras ocasiones en las dos porterías.
Molina después, intentaba calmar un tanto el juego, reteniendo la pastilla detrás de su portería, intentándolo solo, pues nuevamente comenzaba un toma y daca que finalizaba con la primera sanción, que caía del lado azul, aproximándose el ecuador de la parte. Conocido el porcentaje de acierto del power play amarillo, Guanches se daba con un canto en los dientes a su término, al ver que habían logrado mantener la equidad en el marcador. 32” les duraba la alegría; el tiempo que tardaban los visitantes en forzar un error guanche en ataque y contragolpear, sellando la acción con un gran disparo (0-1) min 11, que se colaba como una exhalación en la portería local adelantando a los amarillos. Molina se quitaba así la presión inicial que ahora pasaba a manos aroneras, con los nervios que ello suponía. Pero acostumbrados, durante toda la temporada, a retos similares, Guanches asumía este como uno más y poco después arriesgando mucho en ataque forzaba la primera sanción amarilla. Muy bien elaborada muy pronto llegaba el empate en superioridad (1s-1) min 7, entrando la parte en su tramo final. Momento decisivo con los dos equipos intentando llegar por delante al descanso, eran los amarillos nuevamente, los que lo lograban con una gran combinación de su segunda línea y tras ocasiones claras anteriores (1-2) min 3. El inmediato tiempo muerto local para revertir la situación, no lo lograba y a la bocina del descanso los equipos se marchaban a vestuarios con la mínima renta canariona, partido abierto y unos igualados porcentajes de tiros recibidos de 2/23 y 1/24, respectivamente.
Tras la charla alentadora del descanso, salía el equipo local muy mentalizado a la segunda, pero enseguida se encontraba con una nueva contra visitante que desarmaba un tanto la estrategia aronera (11-3) min 22 y situaba por primera vez en el marcador dos goles de diferencia. Además Molina, haciendo uso de su emblemática forma de afrontar los partidos, no dejaba reaccionar a los de Arona que muy pronto se veían superados en otra acción individual para situar su renta en unos cómodos/peligrosos (según el bando) tres tantos (1-4) min 18. Con mucho tiempo por delante y en condiciones normales, no parecía tarea insalvable recortar una diferencia igual. Pero contra Molina y en un día especialmente desafortunado de cara a portería, los ánimos guanches no parecían los más adecuados. Además, una nueva falta aparecía en el horizonte azul y en esta segunda oportunidad Molina no perdonaba (1-5s) min 13. Tiempo muerto Guanche, media mitad por delante, cuatro goles a remontar y Molina enfrente. Ese era el panorama de un alicaído equipo aronero al saltar nuevamente a pista. Empresa muy complicada, y en ese sombrío ambiente, la rapaz amarilla volvía a herir a su víctima (1-6) min 11 con su primera línea. El set, sentenciaba el choque y con los chicharreros intentando maquillar el resultado y los canariones agrandados en su defensa, eran estos los que mojaban nuevamente en una gran acción individual (1-7) min 4. Así, con los locales deseando que el partido se acabara cuanto antes y con los visitantes disfrutando la victoria, finalizaba el choque sin más movimiento en el luminoso. Al (1-7) definitivo le acompañaban unos dispares porcentajes de tiro recibidos de 7/41 y 1/40, respectivamente. El partido era arbitrado por D. Cañas y A. de la Fuente que sancionaban con dos faltas a Guanches y con una a Molina. Anotaba el gol local R. Buchman y los visitantes eran obra de G. Jiménez (3), K. Mooney (2), O. Sierra y M. Díez.
Con ese resultado, la eliminatoria queda muy condicionada para la vuelta en Las Palmas el próximo fin de semana y mucha sorpresa sería que Molina no repita título. Aunque nunca se debe decir “de esta agua no beberé” Guanches se enfrenta a una empresa complicada por no hablar directamente de epopeya. Molina no pierde en Liga desde el 21 de octubre de 2023, cuando en Valladolid, CPLV le endosaba un (4-2). Aunque en esa misma temporada empatada también dos partidos, desde entonces y tras 61 partidos de Liga disputados nadie le ha mojado la oreja, contando todos sus partidos con victorias. ¿Será Guanches el encargado de romper la racha?







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