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martes, 12 de mayo de 2026

LIGA ELITE F. 2025/26 Playoff Final 2º y 3º. Título para Panteras

Una semana después del primer partido de la final, d isputado en Valladolid le llegaba la replica a Rubí con el desenlace de esta edición del título de la liga élite femenina en el Francesc Calvo. Ultima oportunidad para Rubí Cent Patins para proclarmarse campeón, una vez desperdiciada la posibilidad de hacerlo en la liga masculina al ser eliminado el equipo masculino por Guanches en Tenerife. 
Se repetía el guion de la edición anterior, repitiendo finalistas y calendario. No tanto el resultado, pues Panteras entonces se imponía en Pucela (2-0) y ahora conseguía el punto por los pelos y en los penaltis ((3b-3). 
Recordando que la fase regular (primera vez con 10 equipos) era dominada a placer por el equipo rubinense Cent Patins, con 51 puntos casi de forma impoluta (tres empates con bonus), su rival Panteras de Valladolid figuraba en tercera posición, y nueve por debajo de las espartanas con 42, presentando una tarjeta de 13 victorias, 3 empates y 2 derrotas. 
Las vigentes campeonas de liga habían eliminado en semis a las cuartas clasificadas Kamikazes mientras que Panteras lo había hecho con las segundas, Skulls, en los dos casos, en tan solo dos enfrentamientos. 
Tras unas semifinales sin mucha historia, y con la mínima venta pucelana del primer partido en Valladolid, las dos escuadras finalistas se volvían a ver las caras, para resolver el título en Rubí, con la necesidad local de ganar el primer partido para no perder la posibilidad de retener el título conseguido la temporada anterior y donde primero se imponía Panteras en Valladolid (2-0) pero luego resolvía Rubí a su favor en casa(7-3 y 4-1) para llevarse el galardón. 
Segundo partido el sábado 9 por la tarde
Rubí 4 CPLV 1. En un Polideportivo Francesc Calvo que presentaba una estupenda entrada, las dos escuadras saltaban a pista con la novedad local con respecto al primer partido, de la sustitución de su portera, mientras que en la filas pucelanas, seguían manteniendo a la arquera francesa por lesión de la habitual titular, que viajaba con el equipo para no perderse el acontecimiento y era alineada como jugadora, eso sí, sin patines. 
Grandes conocedoras del rival, en esta temporada no habían coincidido mucho y tan solo se habían enfrentado en los partidos correspondientes a la fase regular, con pronóstico ligeramente a favor de las espartanas, (Rubí empataba con bonus, 3-3 b en Valladolid para imponerse en Rubí, 4-3), pero eso era hace tiempo. Desde entonces Panteras había mejorado mucho su nivel de juego y había sido capaz de dejar en la cuneta a la segunda escuadra de la fase regular (Skulls) y conseguía imponerse a Rubí en la ida, aunque fuera por los pelos. Con las apuestas igualadas, el factor cancha podía ser un factor determinante, como ya lo había sido en la edición anterior.  El partido empezaba con mucho ritmo por parte local intentando que Panteras no controlara la pastilla. Con buenas contras pucelanas entre el continuo ataque espartano, una desafortunada primera sanción visitante, por cinco en pista, propiciaba la primera oportunidad clara para Cent Patíns de ponerse por delante. Desaprovechada, ante la solida defensa pucelana, sería al poco de recuperar Panteras a su cuarta jugadora cuando un pase/tiro desde el centro de campo sorprendía a la portera pucelana, colándose el puck de puntillas en su arco, permitiendo que Cent Patins estrenara su casillero (1-0) min 16. 

Rotas las hostilidades, le tocaba mover ficha a Valladolid y en esa empresa, y atravesando el ecuador de la parte, llegaba la primera falta local favoreciendo los intereses visitantes. Panteras no perdía mucho tiempo en anotar en superioridad y la igualada subía otra vez al marcador (1-1s) min 10. Con las espadas en alto, volvía la cautela a las filas pucelanas y el acoso a las rubinenses, pero sin resultado, ante la buena defensa castellana, al menos hasta el descanso, pues no se alteraba el luminoso, a pesar de las claras ocasiones y donde un tiempo muerto pucelano a poco de la bocina, centraba las ideas para aguantar el resultado hasta entonces. Al (1-1) del descanso le acompañaban unos porcentajes de tiros recibidos de 1/11 y 1/16, respectivamente.
Con el mismo guion del inicio de partido, el acoso espartano no tardaba en dar sus frutos y un gran disparo, algo refractado, permitía a Rubí volver a tomar la delantera (2-1) min 23. Tempranero y con mucho partido por delante, el gol no estresaba en exceso a panteras, que masticaba mucho sus acciones. Lo que sí estresaba, era una siguiente nueva sanción suya. Afortunadamente para Panteras, el luminoso no variaba sus dígitos y atravesando el ecuador de la parte CPLV se disponía meter una marcha más al duelo intentando decantar el partido a su favor. No había opción, pues era Rubí, con una buena jugada quien subía su tercero al marcador (3-1) min 8, condicionando con ello mucho el planteamiento pucelano. Pero las espartanas presas de los nervios ponían en casa a las pucelanas, al ser ellas ahora las sancionadas. Con mucha tensión en la pista, CPLV ahora no sacaba provecho del regalo rubinense y además volvían a cometer falta, a 5’ de la bocina. La tensión en la pista nuevamente atenazaba al equipo local que desperdiciaba otra superioridad, pero por lo menos metía el partido en sus últimos minutos, con tiempo muerto vallisoletano. Hasta la bocina, y a pesar de arriesgar Panteras a jugar sin portera, no sacaba nada en claro y Rubí remachaba la victoria a puerta vacía con un lejano disparo (4-1) para asegurar su primer punto e igualar la eliminatoria. Los porcentajes finales de tiro respectivos eran 1/19 y 3/30. Partido arbitrado por S. Velasco y A. Santiño, que sancionaban con dos faltas a las locales y con tres a las visitantes. Los goles locales eran obra de las espartanas M. Vilaró (2) e I. Markiegi mientras que el tanto de panteras lo anotaba A. Sierra.
Debiendo recurrirse al tercer partido, el domingo al mediodía 
Rubí 1 CPLV 3, catalanas y pucelanas volvían a medirse en un todo o nada. Lo anterior no servía y en 50 minutos se iba a resolver el título liguero femenino tras nueve meses de competición y 23 partidos disputados. En un Polideportivo Francesc Calvo rubinés repleto hasta la bandera, las dos escuadras volvían a saltar a pista, sin novedades en sus líneas, repitiendo porteras las dos escuadras, A estas alturas de temporada las dos grandes escuadras pocas oportunidades tenían de sorprender al rival y por ello salía a pista Rubí imprimiendo un gran ritmo de juego impidiendo que Panteras elaborara el suyo. Mucho llegaba el cántaro espartano a la fuente pucelana pero era el cántaro de panteras el que primero pillaba fuente. Sería en una gran contra y recién atravesado el ecuador de la parte (0-1) min 10 en una partido jugado hasta entonces casi siempre en la parte de cancha vallisoletana. Se le complicaba el partido a Cent Patins, que por primera vez en toda la eliminatoria debía jugar en contra de marcador. Y poco acostumbradas a hacerlo, enseguida sufrían una sanción, para empeorar las cosas.
Afortunadamente para las locales, su aguerrida defensa solventaba la adversidad y sin más infortunios y con el ánimo renovado se iban a vestuarios con el menor de los males en su haber. El gol en contra hasta entonces, llevaba asociado unos aclarativos porcentajes de tiro de 1/5 y 0/13 respectivamente. 
Le tocaba mover ficha a Cent Patins y tenía toda una segunda parte para hacerlo. Se ponía rápido a ello encontrando la ayuda rival en forma de nueva sanción que resolvía muy bien, empatando en superioridad de forma diferida muy pronto (1d-1) min 23. Con el puck en el alero, un acción individual  rubinense contra la portera pucelana, mal resuelta, era un mal presagio de lo que vendría después, pues la respuesta pucelana, en forma de gran disparo, se colaba por la gatera espartana para colocar nuevamente a Panteras por delante (1-2) min 16. 

Con mucho tiempo por delante, Rubí retomaba su acoso. Un tiro al palo daba fe de ello, recién atravesado el ecuador de la parte. Comenzaban los nervios, la ansiedad se apoderaba de las locales y el crono corría inexorable en su contra. Se entraba en el desenlace del duelo sin variación en el luminoso. Un tiempo muerto rubinense avisaba del momento y preparaba la estrategia final, mientras CPLV se fortificaba en defensa con marcaje individual por toda la pista que complicaba la reacción espartana. Poco después el tiempo muerto era pucelano y, con apenas minuto y medio por delante ,Rubí arriesgaba a jugar sin portera. Y al igual que en el partido anterior, pero en la otra portería, el que arriesgaba, acababa el partido perdiendo con gol en contra a puerta vacía que daba la victoria y el título en esta ocasión a las Panteras. Al (1-3) le acompañaban unos significativos porcentajes de tiro de 2/9 para Rubí y 1/31 para CPLV, en un partido arbitrado por S. Velasco y J. Pastor que sancionaban con una falta a las locales y con dos a las visitantes. El gol local era obra de L. Moreno y los visitantes de E. Díez (2) y A. Sierra. 
Panteras recupera trono de este modo, tras dos temporadas fuera de él, intercambiando posiciones con Rubí. 

Gran rush finale de las pucelanas que de menos a más, alcanzaban el zenit de su rendimiento en el momento oportuno y justo antes de la Copa de Europa, que precisamente se celebra en Valladolid.
Enhorabuena a los dos conjuntos por el espectáculo ofrecido y en especial a CPLV por el título.

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